Una calurosa tarde de
verano. Día 2 de Julio exactamente Niki, una chica de
17 años que proviene de
una familia rica pero para nada es la típica pija mimada, yacía en su habitación,
con la camiseta de los lakers que le regaló Elisabeth, su mejor amiga. Tenía
los auriculares puestos, enganchados a su IPhone, con la música a máximo volumen, tumbada encima
de la cama.
Para ella ése sería el
mismísimo paraíso, solo le faltan dos cosas, Beth y algo de aire fresco, que no
podía tener porque el aire acondicionado estaba estropeado.
Niki se quita los
aurículares.
-Maldita sea, el puto
aire se estropea justamente a finales de Junio. Dios mío , ¿que he hecho yo
para merecer este castigo? . Dice Niki con algo de humor
Tocan a la puerta de su
habitación, una habitación luminosa colocada en la tercera planta de su casa,
la última planta que como consecuencia de tener el techo arriba, tenía una
forma inclinada, haciéndose cada vez más bajo el techo. Está muy bien, ni
grande ni pequeña, con muchas ventanas y muy.. al estilo de Niki que la ha
hecho acogedora. Entra la madre de Niki, Isabel, a la habitación.
-Nicole, ¿qué es todo
este desorden?
-¿Qué desorden?
-Pues teniendo las fotos
pegadas por la pared, la mesa llena de papeles escritos, uno encima del otro,
la papelera llena de bolas de papel, tan llena, que incluso se desbordan.
Niki se pone en pie y
encara a su madre
- ¿Las fotos? Las fotos
son recuerdos que me hacen feliz. Y las hojas, son música, canciones propias
para tocar con mi guitarra. E historias, historias que algún día me gustaría
escribir. – Dice enfurecida a su madre.
Isabel le da un bofetón.
- ¡Yo soy tu madre, me
hablas con respeto! – Exige Isabel.
Niki le mira con rabia y
impotencia y decide seguirle la corriente.
- Sí, mamá. Después lo recojo,
ahora me voy
- A la playa por lo que
veo, no? – Cree adivinar la madre
Niki se queda pensativa.
- Sí – Dijo falsamente
- ¿Con quién, con Elisabeth,
no?
- Sí, mamá –
- ¿Como vais? Porque te
recuerdo que tu moto está en el taller, y yo no pienso llevarte a la playa, estoy
muy ocupada
- Mamá no lo sé, ahora
llamaré a Beth para ver como vamos, y tampoco te he pedido que nos lleves – Le
contesta Niki
Niki mira a su madre.
- Perdón – Se disculpa
Niki
- Que no se te olvide
quien soy muchachita – Contesta Isabel
* Buf.. esta mujer.. esta
mujer me pone de los nervios. ¿Pues no sabe de sobra que no me gusta que me
pidan explicaciones, no sabe a caso la rabia que me da? Si ya le he dicho con
quien y a dónde voy, ¿que más le da el resto? De mayor espero no estar amargada
como ella.*
- ¿Nicole en que piensas?
-En nada mamá, que voy a
llamar a Beth – responde
La madre de Niki se
dispone a salir de la habitación y al llegar a la puerta se gira hacia Niki de
nuevo
- Ah, se me ha olvidado
decirtelo. Te he apuntado a clases de ballet.
- ¡¿QUÉ?! – Se enfurece
Niki
- Que..
- ¡Ya se lo que he
escuchado! ¡Sabes que lo odio, no pienso ir, me niego!
- El Ballet es un tipo de
baile muy bonito y técnico, yo adoraba el Ballet, que por circunstancias de la
vida tuve que dejarlo y te recuerdo que hasta hace 3 años tu también lo
adorabas, y tú, tu volverás a ir.
- Pero mamá.. – Dice Niki
- Nicole, no hay más que
hablar, irás a Ballet. Yo misma me encargaré de llevarte – dice Isabel mientras
sale por la puerta y la cierra a sus espaldas.
Isabel es la típica madre
que pretende tener todo correcto, pretende que si hija sea como ella, seria y
formal, que cumpla los sueños que ella no pudo realizar, pero Niki no es así.
Niki se tumba sobre la
cama y murmulla, un murmullo que poco a poco se va endureciendo hasta ser
chillidos.
- No me puede hacer
esto.. No puede.. Es que yo lo odio, odio el ballet. Ella no sabe porqué lo
dejé. Piensa que fue por el cambio de edad, por la gente en la que me envolvía,
pero no. Fue porque ese no era mi sueño, era su sueño y me sentía obligada a
hacer ballet, no disfrutaba.. y es que.. ¡NO! ¡NO! y ¡NO! ¡No pienso ir, ¿me
escuchas?!
Niki espera un rato para
ver si su madre le ha escuchado.
* No, no me ha escuchado
debe estar en la planta de abajo. Bueno será mejor que llame a Beth, ya son las
3 y cuarto*
Niki coge su móvil y
marca su número, que por supuesto se sabe de memoria.
- ¿Si?
- Beth..
- Ah, hola Niki –
interrumpe Elisabeth
- ¿Qué te parece si vamos
a los acantilados? – Susurra Niki
- Porque dices la palabra
acantilados entre susurros? – Pregunta Elisabeth.
- Ya sabes como es..
- Tu madre, sí. – vuelve
a interrumpir Elisabeth
- Beth, para. ¿Te apetece
o no?
- Sí, pero ¿como vamos?
Yo no tengo carnet de moto y la tuya..
- Ya, ya sé, he pensado
que podemos ir en bici
- Mmmm..
- ¿Beth?
- Espera..
Se crea un silencio que
impacienta aún más a Niki
- Vale, sí en bici –
Responde por fin Elisabeth
- Se puede saber..
- Estaba comprobando si
está en buen estado – Interrumpe Elisabeth para aclarar.
- En 10 minutos estoy en
tu casa – Dice Niki dando por finalizada la conversación.
- Ad.
Niki cuelga dejando con
la palabra en la boca a Elisabeth. Niki se mira al espejo una y otra vez. Y en
la décima vez decide salir del cuarto pero de repente se acuerda de que ha
dejado el móvil ahí y va a cogerlo. Vuelve a pasar una vez más por delante del
espejo y sonríe. Sí, está estupenda. Abre la puerta y al salir la cierra. Se
dispone a bajar las escaleras y ve a su hermano pequeño, Simón, de unos 7 años, correr hacía la habitación de ella, entonces
ella va corriendo y lo detiene.
- ¿Dónde te crees que
vas?
- Ah, estás aquí.
- ¿Qué quieres?
- Déjame las tijeras que
estoy..
- Que estas.. – le anima
Niki a seguir
- No lo puedo decir ¡Es
un secreto!
- Bueno hombretón te las
presto si me prometes que no te vas a cortar.
- Te lo prometo, te lo
prometo.
-Espera aquí.
Niki entra en la habitación
y coge dos tigeras, elige las más redondas porque nunca se sabe
- Ten
- Gracias Niki – dice Simón
mientras se dispone a salir corriendo hacia su habitación.
- ch ch – llama la atención
de Simón
Simón se gira.
-Ah, si – dice Simón y
seguidamente le da un beso en la mejilla.
Niki se queda mirando a su hermano mientras este va corriendo hacia su propia habitación, seguidamente Niki baja las escaleras.
Poco a poco, sin prisas y después piensa y empieza a correr, y saltar. Y..

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