sábado, 14 de julio de 2012

Capítulo 1.




Una calurosa tarde de verano. Día 2 de Julio exactamente Niki, una chica de
17 años que proviene de una familia rica pero para nada es la típica pija mimada, yacía en su habitación, con la camiseta de los lakers que le regaló Elisabeth, su mejor amiga. Tenía los auriculares puestos, enganchados a su IPhone,  con la música a máximo volumen, tumbada encima de la cama.
Para ella ése sería el mismísimo paraíso, solo le faltan dos cosas, Beth y algo de aire fresco, que no podía tener porque el aire acondicionado estaba estropeado.

Niki se quita los aurículares.

-Maldita sea, el puto aire se estropea justamente a finales de Junio. Dios mío , ¿que he hecho yo para merecer este castigo? . Dice Niki con algo de humor

Tocan a la puerta de su habitación, una habitación luminosa colocada en la tercera planta de su casa, la última planta que como consecuencia de tener el techo arriba, tenía una forma inclinada, haciéndose cada vez más bajo el techo. Está muy bien, ni grande ni pequeña, con muchas ventanas y muy.. al estilo de Niki que la ha hecho acogedora. Entra la madre de Niki, Isabel, a la habitación.

-Nicole, ¿qué es todo este desorden?
-¿Qué desorden?
-Pues teniendo las fotos pegadas por la pared, la mesa llena de papeles escritos, uno encima del otro, la papelera llena de bolas de papel, tan llena, que incluso se desbordan.

Niki se pone en pie y encara a su madre

- ¿Las fotos? Las fotos son recuerdos que me hacen feliz. Y las hojas, son música, canciones propias para tocar con mi guitarra. E historias, historias que algún día me gustaría escribir. – Dice enfurecida a su madre.

Isabel le da un bofetón.

- ¡Yo soy tu madre, me hablas con respeto! – Exige Isabel.

Niki le mira con rabia y impotencia y decide seguirle la corriente.

- Sí, mamá. Después lo recojo, ahora me voy
- A la playa por lo que veo, no? – Cree adivinar la madre

Niki se queda pensativa.

- Sí – Dijo falsamente
- ¿Con quién, con Elisabeth, no?
- Sí, mamá –
- ¿Como vais? Porque te recuerdo que tu moto está en el taller, y yo no pienso llevarte a la playa, estoy muy ocupada
- Mamá no lo sé, ahora llamaré a Beth para ver como vamos, y tampoco te he pedido que nos lleves – Le contesta Niki

Niki mira a su madre.

- Perdón – Se disculpa Niki
- Que no se te olvide quien soy muchachita – Contesta Isabel

* Buf.. esta mujer.. esta mujer me pone de los nervios. ¿Pues no sabe de sobra que no me gusta que me pidan explicaciones, no sabe a caso la rabia que me da? Si ya le he dicho con quien y a dónde voy, ¿que más le da el resto? De mayor espero no estar amargada como ella.*

- ¿Nicole en que piensas?
-En nada mamá, que voy a llamar a Beth – responde

La madre de Niki se dispone a salir de la habitación y al llegar a la puerta se gira hacia Niki de nuevo

- Ah, se me ha olvidado decirtelo. Te he apuntado a clases de ballet.
- ¡¿QUÉ?! – Se enfurece Niki
- Que..
- ¡Ya se lo que he escuchado! ¡Sabes que lo odio, no pienso ir, me niego!
- El Ballet es un tipo de baile muy bonito y técnico, yo adoraba el Ballet, que por circunstancias de la vida tuve que dejarlo y te recuerdo que hasta hace 3 años tu también lo adorabas, y tú, tu volverás a ir.
- Pero mamá.. – Dice Niki
- Nicole, no hay más que hablar, irás a Ballet. Yo misma me encargaré de llevarte – dice Isabel mientras sale por la puerta y la cierra a sus espaldas.

Isabel es la típica madre que pretende tener todo correcto, pretende que si hija sea como ella, seria y formal, que cumpla los sueños que ella no pudo realizar, pero Niki no es así.
Niki se tumba sobre la cama y murmulla, un murmullo que poco a poco se va endureciendo hasta ser chillidos.

- No me puede hacer esto.. No puede.. Es que yo lo odio, odio el ballet. Ella no sabe porqué lo dejé. Piensa que fue por el cambio de edad, por la gente en la que me envolvía, pero no. Fue porque ese no era mi sueño, era su sueño y me sentía obligada a hacer ballet, no disfrutaba.. y es que.. ¡NO! ¡NO! y ¡NO! ¡No pienso ir, ¿me escuchas?!

Niki espera un rato para ver si su madre le ha escuchado.

* No, no me ha escuchado debe estar en la planta de abajo. Bueno será mejor que llame a Beth, ya son las 3 y cuarto*

Niki coge su móvil y marca su número, que por supuesto se sabe de memoria.

- ¿Si?
- Beth..
- Ah, hola Niki – interrumpe Elisabeth
- ¿Qué te parece si vamos a los acantilados? – Susurra Niki
- Porque dices la palabra acantilados entre susurros? – Pregunta Elisabeth.
- Ya sabes como es..
- Tu madre, sí. – vuelve a interrumpir Elisabeth
- Beth, para. ¿Te apetece o no?
- Sí, pero ¿como vamos? Yo no tengo carnet de moto y la tuya..
- Ya, ya sé, he pensado que podemos ir en bici
- Mmmm..
- ¿Beth?
- Espera..

Se crea un silencio que impacienta aún más a Niki

- Vale, sí en bici – Responde por fin Elisabeth
- Se puede saber..
- Estaba comprobando si está en buen estado – Interrumpe Elisabeth para aclarar.
- En 10 minutos estoy en tu casa – Dice Niki dando por finalizada la conversación.
- Ad.

Niki cuelga dejando con la palabra en la boca a Elisabeth. Niki se mira al espejo una y otra vez. Y en la décima vez decide salir del cuarto pero de repente se acuerda de que ha dejado el móvil ahí y va a cogerlo. Vuelve a pasar una vez más por delante del espejo y sonríe. Sí, está estupenda. Abre la puerta y al salir la cierra. Se dispone a bajar las escaleras y ve a su hermano pequeño, Simón, de unos 7 años, correr hacía la habitación de ella,  entonces ella va corriendo y lo detiene.

- ¿Dónde te crees que vas?
- Ah, estás aquí.
- ¿Qué quieres?
- Déjame las tijeras que estoy..
- Que estas.. – le anima Niki a seguir
- No lo puedo decir ¡Es un secreto!
- Bueno hombretón te las presto si me prometes que no te vas a cortar.
- Te lo prometo, te lo prometo.
-Espera aquí.

Niki entra en la habitación y coge dos tigeras, elige las más redondas porque nunca se sabe

- Ten
- Gracias Niki – dice Simón mientras se dispone a salir corriendo hacia su habitación.
- ch ch – llama la atención de Simón

Simón se gira.

-Ah, si – dice Simón y seguidamente le da un beso en la mejilla.


Niki se queda mirando a su hermano mientras este va corriendo hacia su propia habitación, seguidamente Niki baja las escaleras. Poco a poco, sin prisas y después piensa y empieza a correr, y saltar. Y..

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