miércoles, 18 de julio de 2012

Capítulo 2




Y se sube a la barandilla y se deja caer por ella deslizándose, haciendo de ella un tobogán. Volviendo ese instante un recuerdo de cuando era pequeña y deseaba crecer para poder sentarse y hacerlo, y ahora sencillamente lo hacía para cumplir su sueño. Porque ella sabe que los sueños por pequeños que sean hay que cumplirlos, dan el placer de poder conseguirlos, de tener lo que tanto ansiaste en algún momento. Y salta, el salto final, en suspensión donde la euforia del momento se apodera de ti y te hace la vida un poco más feliz.

Después mira a su alrededor y echa a correr como si alguien le perseguirá. Sin motivo, sin razones. Tal vez para sentirse libre, libre como un pájaro, o tal vez porque ella es así, impulsiva. Sí, seguramente sea eso. Entra en el garaje, riendo, sin ninguna razón. Siendo feliz como lo solía ser.

- Mi bici, mi preciosa bici de paseo, de la que ya jamás me acuerdo. Perdón pequeña últimamente se que te he buscado sustituta pero se que me perdonarás, todos cometimos errores y aquí estoy, hablando contigo y quedando de gilipollas con la gente que pasa por la acera, pero me da igual. Mira – dice Niki mientras se gira hacia la gente que se ríe al mirarla hablar con la bici - ¿¡Tú que miras, se te ha perdido algo aquí!?

- N.. nn .. no, no – dice sorprendido y tartamudeando el niño, mientras se pone rojo y llama a sus amigos para decirles. – Tío, tío, tío me ha hablado el pivonazo de la calle esa de los ricos. – Se pausa para escuchar la contestación – Sí tio no te estoy mintiendo, te lo juro. – dice preocupado.

Niki se acerca al niño, le quita el móvil.

- Vamos a ver, si te refieres a Nicole de la calle de los ‘’ricos’’ - dice con ironía la última palabra -, sí soy yo así que cree a este muchacho y no hagas que gaste más saldo. Llámalo tú – Y Niki cuelga.

Niki le sonríe

- No vayas diciendo que las chicas son pivonazos, di que son bonitas. A las chicas no nos gusta que nos traten como deseos. Creeme si sigues mi consejo te irá bien. – Se gira - ¡Ah! Y de nada.

El chico sonríe y se marcha por donde ha venido. Qué chica tan simpática y peculiar.

Niki entra al garaje de nuevo y pone la cesta de la playa, con los bordes de cuero marrón, y un fina lazo de seda del mismo tono en la cesta de la bici. Se monta en la bici y dispone a cruzar la calle por el paso de peatones.

De repente se escucha un frenazo y a Niki en el suelo, con las cosas de la cesta desparramada y la bici volcada. Pero ambas, Niki y la bici, sin ningún rasguño aparente. Niki ve bajar de la moto, una harley de último modelo a un chico bastante guapo. Para ella un gilipollas. El chico le ofrece la mano para subir, pero ella la rechaza.

- Puedo sola – le mira enfurecida Niki
- Epa que la princesa se enfada – dice entre bromas el chico
- ¡Que princesa ni que ocho cuartos! ¿¡En qué coño pensabas!? – grita Niki
- Que carácter tiene esta niña mimada. Joder colega, miraba lo fea que eres.
- ¿Tú te has visto? Feo, chulo, alguien que se cree comer el mundo y por no comerse no se come una rosca.
- Qué carácter, a tu novio le debe costar domarte.
- Sí, a mi novio le cuesta mucho – miente Niki debido a que no tiene novio – no me vaciles chaval.
- Perdone ‘’usted’’ niña pija. Tú eres la típica mimada por los papas que juega a ser rebelde y muestra carácter y rebeldía aunque  simplemente busca llamar la atención de sus papis, que por cierto ahí viene.

Niki se gira y ve venir a su madre.

-¿Tu que sabrás? ¡Payaso!
- ¿Nicole estás bien? ¿Qué haces hablando con este escombro, con este muerto de hambre. Él es mala influencia para ti, ni le mires. Es un macarra

 Niki no está de acuerdo.

- Mamá, estoy bien. Y lárgate este asunto es entre el imbécil este y yo.
- Nicole esa lengua.
- Mamá pirate, se defenderme yo sola.
- Llamaré a la policía así que vete y deja a mi hija en paz.

El chico se ríe mientras se monta en su moto, mira a Niki a los ojos.

- Un placer muñeca – Y arranca dejando con la palabra en la boca a Niki

Niki se gira hacia su madre.

- Mamá tio, se arreglarmelas por mí misma, dejame que lo haga a mi manera.

Le quita el movil y cuelga.

- Estoy bien no hay porqué denunciarle, mejor así y no le tnego que ver la cara nunca más a este..
- ¡Nicole, ni una palabrota más!
- Vale, me voy
- Cuidado
- Lo tendré
- Sí, peor mira hoy que cerca..
- Mamá se ha quedado todo en un susto, adiós.

Niki recoje las cosas del suelo de la cesta mientras su madre la mira fíjamente.

- Nicole, desde lo lejos he creído escuchar que tienes novio, ¿eso es así?

Nicole mira desde el suelo a su madre.

- Vale, vale era por saber.
- Ya lo sé mamá, pero sabes..
- Sí, sé que no crees en el amor desde que hace 1 año y algo Giovanni te hizo tanto daño, te dejó muy tocada y que no quieres novío.
- A parte..
- A parte sé que odias que te cuestione por todo y que soy muy pesada y estricta. Y que..
- ¡Mamá, no! A parte te lo hubiese contado tonta..

Niki se ríe y contagia la risa a su madre que le abraza.



- Por cierto mamás que te parece si dejamos lo de las clases de ballet..
- ¡Ni hablar!

Isabel se gira y se dispone a volver hacia la casa.

- Recoge lo del suelo, y cuidado.

Niki suspira.

- Sé que lo tendrás

Niki sonríe. Jamás había visto tan compasiva y tan cercana a su madre, tal vez las cosas podrían cambiar entre ellas, y las discusiones dejasen de ser rutina.

Niki mete todo en la cesta y la recoge del suelo. Levanta la bici y coloca la cesta dentro. Sonríe para sus adentros.

- Menudos gilipollas andan sueltos

Niki mira que la camiseta de los Lakers no tenga ningún rasguño y que todo lo de la cesta esté en perfecto estado. Después de comprobar que todo esta genial se sube a la bici y se pone en marcha hacia la casa de Elisabeth que debe estar esperándola desde hace 10 minutos.

La madre de Niki le observa marcharse por la ventana de la cocina hasta que la ve marcharse.

- Nicole que guerrera has salido, de dónde te ha surgido ese genio..
- Pues de ti mi amor, o no recuerdas cuando tu eras así de rebelde y tu madre te agobiaba. – dice su marido por detrás abrazandola dulcemente
- Arturo, era diferente
- No, era lo mismo.

Isabel se gira.

- Lo hice por ti
- Te quiero


Arturo le acerca a él y poco a poco consigue darle un beso.

sábado, 14 de julio de 2012

Capítulo 1.




Una calurosa tarde de verano. Día 2 de Julio exactamente Niki, una chica de
17 años que proviene de una familia rica pero para nada es la típica pija mimada, yacía en su habitación, con la camiseta de los lakers que le regaló Elisabeth, su mejor amiga. Tenía los auriculares puestos, enganchados a su IPhone,  con la música a máximo volumen, tumbada encima de la cama.
Para ella ése sería el mismísimo paraíso, solo le faltan dos cosas, Beth y algo de aire fresco, que no podía tener porque el aire acondicionado estaba estropeado.

Niki se quita los aurículares.

-Maldita sea, el puto aire se estropea justamente a finales de Junio. Dios mío , ¿que he hecho yo para merecer este castigo? . Dice Niki con algo de humor

Tocan a la puerta de su habitación, una habitación luminosa colocada en la tercera planta de su casa, la última planta que como consecuencia de tener el techo arriba, tenía una forma inclinada, haciéndose cada vez más bajo el techo. Está muy bien, ni grande ni pequeña, con muchas ventanas y muy.. al estilo de Niki que la ha hecho acogedora. Entra la madre de Niki, Isabel, a la habitación.

-Nicole, ¿qué es todo este desorden?
-¿Qué desorden?
-Pues teniendo las fotos pegadas por la pared, la mesa llena de papeles escritos, uno encima del otro, la papelera llena de bolas de papel, tan llena, que incluso se desbordan.

Niki se pone en pie y encara a su madre

- ¿Las fotos? Las fotos son recuerdos que me hacen feliz. Y las hojas, son música, canciones propias para tocar con mi guitarra. E historias, historias que algún día me gustaría escribir. – Dice enfurecida a su madre.

Isabel le da un bofetón.

- ¡Yo soy tu madre, me hablas con respeto! – Exige Isabel.

Niki le mira con rabia y impotencia y decide seguirle la corriente.

- Sí, mamá. Después lo recojo, ahora me voy
- A la playa por lo que veo, no? – Cree adivinar la madre

Niki se queda pensativa.

- Sí – Dijo falsamente
- ¿Con quién, con Elisabeth, no?
- Sí, mamá –
- ¿Como vais? Porque te recuerdo que tu moto está en el taller, y yo no pienso llevarte a la playa, estoy muy ocupada
- Mamá no lo sé, ahora llamaré a Beth para ver como vamos, y tampoco te he pedido que nos lleves – Le contesta Niki

Niki mira a su madre.

- Perdón – Se disculpa Niki
- Que no se te olvide quien soy muchachita – Contesta Isabel

* Buf.. esta mujer.. esta mujer me pone de los nervios. ¿Pues no sabe de sobra que no me gusta que me pidan explicaciones, no sabe a caso la rabia que me da? Si ya le he dicho con quien y a dónde voy, ¿que más le da el resto? De mayor espero no estar amargada como ella.*

- ¿Nicole en que piensas?
-En nada mamá, que voy a llamar a Beth – responde

La madre de Niki se dispone a salir de la habitación y al llegar a la puerta se gira hacia Niki de nuevo

- Ah, se me ha olvidado decirtelo. Te he apuntado a clases de ballet.
- ¡¿QUÉ?! – Se enfurece Niki
- Que..
- ¡Ya se lo que he escuchado! ¡Sabes que lo odio, no pienso ir, me niego!
- El Ballet es un tipo de baile muy bonito y técnico, yo adoraba el Ballet, que por circunstancias de la vida tuve que dejarlo y te recuerdo que hasta hace 3 años tu también lo adorabas, y tú, tu volverás a ir.
- Pero mamá.. – Dice Niki
- Nicole, no hay más que hablar, irás a Ballet. Yo misma me encargaré de llevarte – dice Isabel mientras sale por la puerta y la cierra a sus espaldas.

Isabel es la típica madre que pretende tener todo correcto, pretende que si hija sea como ella, seria y formal, que cumpla los sueños que ella no pudo realizar, pero Niki no es así.
Niki se tumba sobre la cama y murmulla, un murmullo que poco a poco se va endureciendo hasta ser chillidos.

- No me puede hacer esto.. No puede.. Es que yo lo odio, odio el ballet. Ella no sabe porqué lo dejé. Piensa que fue por el cambio de edad, por la gente en la que me envolvía, pero no. Fue porque ese no era mi sueño, era su sueño y me sentía obligada a hacer ballet, no disfrutaba.. y es que.. ¡NO! ¡NO! y ¡NO! ¡No pienso ir, ¿me escuchas?!

Niki espera un rato para ver si su madre le ha escuchado.

* No, no me ha escuchado debe estar en la planta de abajo. Bueno será mejor que llame a Beth, ya son las 3 y cuarto*

Niki coge su móvil y marca su número, que por supuesto se sabe de memoria.

- ¿Si?
- Beth..
- Ah, hola Niki – interrumpe Elisabeth
- ¿Qué te parece si vamos a los acantilados? – Susurra Niki
- Porque dices la palabra acantilados entre susurros? – Pregunta Elisabeth.
- Ya sabes como es..
- Tu madre, sí. – vuelve a interrumpir Elisabeth
- Beth, para. ¿Te apetece o no?
- Sí, pero ¿como vamos? Yo no tengo carnet de moto y la tuya..
- Ya, ya sé, he pensado que podemos ir en bici
- Mmmm..
- ¿Beth?
- Espera..

Se crea un silencio que impacienta aún más a Niki

- Vale, sí en bici – Responde por fin Elisabeth
- Se puede saber..
- Estaba comprobando si está en buen estado – Interrumpe Elisabeth para aclarar.
- En 10 minutos estoy en tu casa – Dice Niki dando por finalizada la conversación.
- Ad.

Niki cuelga dejando con la palabra en la boca a Elisabeth. Niki se mira al espejo una y otra vez. Y en la décima vez decide salir del cuarto pero de repente se acuerda de que ha dejado el móvil ahí y va a cogerlo. Vuelve a pasar una vez más por delante del espejo y sonríe. Sí, está estupenda. Abre la puerta y al salir la cierra. Se dispone a bajar las escaleras y ve a su hermano pequeño, Simón, de unos 7 años, correr hacía la habitación de ella,  entonces ella va corriendo y lo detiene.

- ¿Dónde te crees que vas?
- Ah, estás aquí.
- ¿Qué quieres?
- Déjame las tijeras que estoy..
- Que estas.. – le anima Niki a seguir
- No lo puedo decir ¡Es un secreto!
- Bueno hombretón te las presto si me prometes que no te vas a cortar.
- Te lo prometo, te lo prometo.
-Espera aquí.

Niki entra en la habitación y coge dos tigeras, elige las más redondas porque nunca se sabe

- Ten
- Gracias Niki – dice Simón mientras se dispone a salir corriendo hacia su habitación.
- ch ch – llama la atención de Simón

Simón se gira.

-Ah, si – dice Simón y seguidamente le da un beso en la mejilla.


Niki se queda mirando a su hermano mientras este va corriendo hacia su propia habitación, seguidamente Niki baja las escaleras. Poco a poco, sin prisas y después piensa y empieza a correr, y saltar. Y..